5 finales para tu novela (y cuándo usarlos)

distintos finales para historias narrativas y como usarlos

El final de tu novela es tan importante como el inicio.

Empezar y finalizar una novela son unas de las situaciones más difíciles a las que se enfrenta una escritora. Es por eso que saber distinguir los distintos tipos de finales para tu novela es tan importante. Si empezar una novela de forma correcta consigue que el lector se enganche al libro, finalizarla de forma coherente y lógica consigue dejar al lector un buen sabor de boca y buen recuerdo del libro. 

¿Cuántas veces te ha pasado que tras leer una novela que te encanta, el final te deja fría? O, peor todavía, ¿Qué sensación se te queda en el cuerpo cuando el final no te ni pies ni cabeza ni relación con las otras 200 páginas que has leído? 

Si quieres evitar esta pesadilla,  sigue leyendo. Descubrirás 5 tipos de finales para tu novela y en qué tipo de novela o género utilizarlos.

formas de finalizar tu novela

5 tipos de finales para tu novela

Las formas de finalizar una novela son las que son. Existen un tipo limitado de finales, pero eso no quiere decir que todos los finales sirvan para todas las novelas. A continuación, te daré 5 tipos de finales para tu novela y, además, te aconsejaré en qué situación puedes usarlos. 

Final circular

La historia termina en el mismo punto en el que comienza, sin embargo, para cuando el protagonista llega al final de la historia todo es diferente. Este final puede usarse de forma satírica para comparar como eran las cosas al principio de la novela y como son ahora al final. 

Este tipo de final suele usarse en novelas de aventuras. En muchas de ellas, se nos muestra la vida del protagonista, que se ve interrumpida por un evento que le hace vivir cientos de aventuras, pero que tras ser superadas, hacen volver al protagonista a su vida normal y continuar como si nada.  Ejemplos de este final podemos encontrarlos en Jack y las habichuelas mágicas o Alicia en el país de las maravillas.

Final feliz

Tras todos los obstáculos y pruebas a los que sometemos al protagonista de nuestra historia, este consigue lo que desea y su posición final es mejor que aquella en la que se encontraba en el principio. 

De todos los finales para tu historia, este es el más común en las novelas románticas. Aunque existen novelas románticas con finales trágicos, tras una historia de amor esperamos que los protagonistas “sean felices y coman perdices“. Un ejemplo de este final son los cuentos de hadas (la versión de Disney), El diario de Bridget Jones o Orgullo y prejuicio.

Final trágico

En este tipo de final, nuestro héroe no consigue lo que desea o un hecho catastrófico sucede para enseñar algo al lector y servir muchas veces de moraleja. Si es tu pretensión, enseñar algo al lector, tienes que tener muy claro qué y cómo vas a plantearlo. 

Un claro ejemplo de este tipo de final serían muchas de las obras de William Shakespeare, entre ellas Hamlet o Romeo y Julieta.

 

Final abierto

Deberás usar este tipo de final si lo que quieres es dejar en el aire preguntas sin resolver o prefieres que sean tus lectores los que decidan como termina ha historia.  Los finales con cliffhanger son un ejemplo de tipos de final abierto y muy usados en novelas que son parte de una serie. 

Acabar tu novela en un punto de tensión álgido dejará a tus lectores con ganas de más y deseando saber qué pasará a continuación. Ejemplos de este tipo de final podrían ser los libros de la serie Divergente

 

Final inesperado

Los finales para novela de este tipo son unos de los que más éxito garantizan si se hacen bien. Convencer al lector de que tu novela va a terminar de una forma y después terminarla de otra (que tenga sentido y relación con la trama anterior), dejará a tu lector gratamente sorprendido y con una sonrisa en los labios. 

Este tipo de final es muy usado en novelas de suspense o criminales cuando el lector intenta averiguar quien está detrás de un asesinato o un crimen. Ejemplos de este tipo de final podría ser El club de la lucha o Heridas abiertas.

Existen otros tipos de finales

Los tipos de finales que te he mostrado en esta entrada no son los únicos que existen. Navegando por Internet encontrarás sinfín de ejemplos distintos a estos y de ti depende encontrar el que más se adapte a tu novela. 

Si no quieres estropear tu libro en las últimas páginas, te recomiendo que seas coherente con la historia y que busques el final de tu novela en el principio o durante el desarrollo de esta.  No es una tarea fácil pero dar con el final adecuado es lo que se merece tu libro. 

¡Buena suerte!

¿Quieres más consejos para escribir?

Si quieres seguir aprendiendo, puedes hacerlo con la siguiente entrada de blog. Haz clic en ella:

5 finales para tu novela (y cuándo usarlos)

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